¿Alguna vez te preguntaste qué hay dentro de una llanta? Vista por fuera parece ser que solamente tiene caucho, pero dentro hay varios materiales que funcionan en conjunto para poder utilizarse en tu auto. Cada uno de estos materiales se ha estudiado a profundidad para garantizar la seguridad y eficiencia de cada llanta. 


Una llanta necesita ser flexible y durable, así como confiable en cuanto a su adherencia al suelo, por lo que se involucra mucha tecnología en su desarrollo.


Elementos de una llanta


Revestimiento interior. Una lámina de goma que reviste la estructura de la llanta y la vuelve resistente al agua. Esta estructura es flexible y está formada por hilos de acero o textiles.


Zona Baja. Transmite la potencia del vehículo hacia la zona que hace contacto con el pavimento.


Aro de talón: Se encarga de fijar el neumático a la llanta y transmitir los esfuerzos del motor en aceleración y frenado.


Flanco:Así le llamamos a la parte lateral de la llanta y es donde encontrarás las características de la misma, como sus dimensiones. Está encargado de soportar la carga y resistir los roces durante el manejo.


Lonas de cima: Aportan rigidez y solidez, además de asegurar la llanta a través de un cinturón formado por cables de metal. Esto asegura la resistencia a la velocidad y la fuerza centrífuga.


Banda de rodadura: La parte de tu llanta que hace contacto con el suelo. Es una capa gruesa de goma con ranuras (el dibujo de la llanta). Resiste desgastes y proporciona adherencia.


Dibujo de la llanta: Sirve para evacuar el agua. Los pueden haber más o menos pronunciados.


Con esta información sabrás mucho mejor lo bien diseñadas que están tus llantas. Recuerda cuidarlas y rotarlas periódicamente para que tengan un desgaste parejo.